• Dra. Raquel Campos

TODO PIEL

2 metros cuadrados de sensibilidad, el mayor órgano erógeno que poseemos y cuantas veces lo olvidamos!

Que tiene la piel que la hace tan importante?

La piel es un órgano con una función física importante, nos protege del exterior y del paso de agentes infecciosos; forma parte de nuestro metabolismo ayudando a regular la temperatura e impidiendo la pérdida de agua; nos permite “fabricar” vitaminas y otros metabolitos necesarios, como la Vitamina D.

Nuestra piel tiene un papel importantísimo en la transmisión de señales nerviosas. Está dotada de millones de receptores que captan diferentes estímulos, de temperatura, de presión y de dolor. Según el receptor que se estimula y la intensidad del estímulo, las sensaciones que se desencadenarán pueden ser muy variables.

Y a nivel emocional sabemos que en las relaciones personales el contacto físico forma una parte importante de la comunicación. A través de la piel se transmiten señales a nuestro cerebro que desencadenan diferentes emociones, desde el deseo y la excitación hasta la seguridad y el apego. Y de la misma manera, nuestra piel responde a emociones como el placer o el miedo.

ALGO DE HISTORIA

El cuidado de la piel está documentado desde años inmemorables, y su finalidad bien seguro era en gran parte para la seducción, probablemente más que para la salud.

En la Antigua Roma, por ejemplo se consideraba la depilación y el arreglo corporal como una preparación para los encuentros sexuales. Se llevaba a cabo con cataplasmas de ceras disueltas en aceite de oliva. En el poema el Arte de amar, de Ovidio, consideraba que la depilación era algo natural. Y los baños hidratantes seguidos de la preparación de la piel mediante maquillajes y perfumes eran costumbre habitual en las casas más afortunadas.

También en el Antiguo Egipto los egipcios cuidaban su piel para mantenerla tersa y suave y prevenir la piel seca. El pueblo egipcio se lavaba varias veces al día y usaban ungüentos y cremas para mantener la piel libre de arrugas. También eran asiduos a la depilación así como de los baños hidratantes, como los famosos baños de leche de burra de Cleopatra.


PIEL SENSUAL, PIEL SEXUAL

Y como reescribir nuestra piel? Redescubriendo nuestras zonas erógenas.

Cada centímetro de piel cuenta para despertar los sentidos del placer. Un suave contacto con una pluma, el roce de unos labios o un suave soplido puede erizar cada centímetro de nuestra piel aunque no sea una de las zonas erógenas conocidas cono primarias.

Las zonas erógenas primarias son aquellas que poseen una mayor sensibilidad por tener gran cantidad de terminaciones nerviosas. Se localizan en los pechos, ano, genitales y boca. Al ser más sensibles , es mejor dejarlas para el final del juego erótico.

En cambio las zonas erógenas secundarias son más receptivas, más extensas y más variables, por lo que dan mucho juego. Tenemos los glúteos, el cuello, el final de la espalda, el lóbulo de la oreja y l a cara interna de los muslos.

Y por último tenemos unas zonas que pueden ser menos sensibles a su estímulo, las zonas erógenas terciarias, pero que a lo largo de la excitación se van volviendo más sensibles, como serían las manos, los brazos, el cuero cabelludo, etc.

Cada persona tiene su mapa erógeno y el descubrir las diferentes sensaciones gracias a los diferentes estímulos, disfrutar y dejarse llevar mediante el sentido del tacto no sólo permite un mejor clímax sino que también permite una mayor intimidad y comunicación con tu pareja.

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